1984-2009. Un cuarto de siglo

Si el primer año de universidad te cambia, ahora sé que el último también.
Yo tuve la dicha, suerte o desgracia, elección o, puede que, imposición (del destino) de tener dos primeros años universitarios. Uno, como “estudiante” de medicina y otro como “estudiante” de publicidad.
El otro día le comentaba a una compañera de titulación que me parecía increíble que tuviésemos una licenciatura por lo que habíamos estado haciendo estos 4 años. Siempre me da la sensación de que no hago nada. Echo la vista atrás y nunca me veo estudiando, ni levantándome temprano, ni agobiada. Cuando la gente habla de sus hábitos de estudio yo pienso que no tengo tal hábito. Y teniendo en cuenta que llevo prácticamente 20 años sin hacer otra cosa más productiva que dedicarme a los quehaceres estudiantiles quizás sea un poco triste.
El último año de la carrera es en el que más preguntas te haces. En el que más miedos tienes. El más incierto. Y todo eso te hace madurar, serenarte, mirar al futuro de frente y tomar decisiones. Por eso cambias, porque por primera vez en tu vida no tienes escrito cuál será tu siguiente paso y prácticamente sólo depende de ti. A veces alargamos estos momentos haciendo pequeñas cosas que dan continuidad a nuestros estudios (el CAP, prácticas el alguna empresa, dejamos un par de asignaturas para diciembre,…) Lo que sea con tal de tener una excusa para no enfrentarnos a la incertidumbre del mundo laboral y, en definitiva, adulto.
Da pánico, pero por eso es apasionante e interesante. Es un momento de descubrimiento, en el que debemos aspirar a todo, intentar conocernos mejor para descubrir qué es lo que realmente nos gusta y nos motiva y no parar hasta alcanzarlo.
Yo estoy en ello. Ese miedo escénico es lo que me carga de adrenalina para luchar por mi siguiente reto: trabajar de redactora publicitaria.
El año 2009 dirá.

2 comentarios:

nautilux dijo...

Pero no debes temer que la vida es corta y las oportunidades fugaces, para atraparlas tienes que estar ahi preparada para asirle en su momento, cuando salte al frente tuyo. Saludos desde PTB en facebook.

Pilar dijo...

¡Animo! ¡ya verás que el paso hacia el mundo laboral es bueno darlo!

¡felicidades por el blog!

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